Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Lorena Montaño Alvarez

Colegio de Bachilleres

Lectura 5.

Lectura 5: Sartre El existencialismo es un humanismo.

Fragmentos de Texto

“En todo caso, lo que podemos decir desde el principio es que entendemos por existencialismo una doctrina que hace posible la vida humana y que, por otra parte, declara que toda verdad y toda acción implica un medio y una subjetividad humana.” Ibíd., 8

“El existencialismo ateo que yo presento es más coherente. Declara que si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre. O como dice Heidegger, la realidad humana. ¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Sólo será después, y será tal como se haya hecho. Así, pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla. El  hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo.” Ibíd., 13

“El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente en lugar de ser un musgo, una podedumbre o una coliflor; nada existe previamente a este proyecto: nada hay en el cielo inteligible, y el hombre será ante todo lo que habrá proyectado ser.” Ibíd., 13

“Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es. Así, el primer paso del existencialismo es poner a todo hombre en posesión de lo que es, y asentar sobre él la responsabilidad total de la existencia. Y cuando decimos que el hombre es responsable de sí mismo, no queremos decir que el hombre es responsable de su estricta individualidad, sino que es responsable de todos los hombres.” Ibíd., 14

“Cuando decimos que el hombre se elige entendemos que cada uno de nosotros se elige, pero también queremos decir con esto que al elegirse elige a todos los hombres. En efecto, no hay ninguno de nuestros actos que al crear al hombre que queremos ser, no cree al mismo tiempo una imagen del hombre tal como consideramos que debe ser. Elegir ser esto o aquello es afirmar al mismo tiempo el valor de lo que elegimos, porque nunca podemos elegir mal: lo que elegimos es siempre el bien, y nada puede ser bueno para nosotros sin serlo para todos.” Ibíd., 14-15

“Así, nuestra responsabilidad es mucho mayor de lo que podríamos suponer, porque compromete a la humanidad entera. Si soy obrero, y elijo adherirme a un sindicato cristiano en lugar de ser comunista; si por esta adhesión quiero indicar que la resignación es en el fondo la solución que conviene al hombre, que el reino del hombre no está en la tierra, no comprometo solamente mi caso: quiero ser un resignado para todos; en consecuencia mi acto ha comprometido a la humanidad entera. Y si quiero —hecho más individual— casarme, tener hijos, aún si mi casamiento depende únicamente de mi situación, o de mi pasión o de mí deseo, con esto no me encamino yo solamente, sino que encamino a la humanidad entera en la vía de la monogamia. Así soy responsable para mí mismo y para todos y creo cierta imagen del hombre que yo elijo; eligiéndome, elijo al hombre.” Ibíd., 15

“El existencialista suele declarar que el hombre es angustia. Esto significa que el hombre que se compromete y que se da cuenta de que es no solo el que elige ser, sino también un legislador, que elige al mismo tiempo que así  mismo a la humanidad entera, no puede escapar al sentimiento de su total y profunda responsabilidad.”Ibíd., 16

Dostoievski escribe: «Si Dios no existiera, todo estaría permitido». Este es el punto de partida del existencialismo. En efecto, todo está permitido si Dios no existe y en consecuencia el hombre está abandonado porque no encuentra ni en sí ni fuera de sí una posibilidad de aferrarse, no encuentra ante todo excusas. Si en efecto la existencia precede a la esencia, no se podrá jamás explicar por referencia a una naturaleza humana dada y fija; dicho de otro modo, no hay determinismo, el hombre es libre, el hombre es libertad. Si, por otra parte, Dios no existe, no encontramos frente a nosotros valores u órdenes que legitimen nuestra conducta. Así, no tenemos ni delante ni detrás de nosotros, en el dominio luminoso de los valores, justificaciones o excusas. Estamos solos, sin excusas. Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo,  y sin embargo, por otro lado libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace.” Ibíd., 19-20

“El quietismo es la actitud de la gente que dice: los demás pueden hacer lo que yo  no puedo. La doctrina que yo les presento es justamente lo opuesto al quietismo, porque declara: sólo hay realidad en la acción; y va más lejos todavía, porque agrega: el hombre no es nada más que su proyecto, no existe más que la medida en que se realiza, no es por lo tanto más que el conjunto de sus actos, nada más que su vida.” Ibíd., 28

“Y en el fondo  es esto lo que la gente quiere pensar: si se nace cobarde, se está perfectamente tranquilo, no hay nada que hacer, se será cobarde toda la vida, hágase lo que se haga; si se nace héroe también se estará perfectamente tranquilo, se será héroe toda la vida, se beberá como héroe, se comerá como héroe. Lo que dice el existencialista es que el cobarde se hace cobarde, el héroe se hace héroe; hay siempre para el cobarde una posibilidad de no ser más cobarde y para el héroe de dejar de ser héroe.” Ibíd., 30-31

“Construyo lo universal eligiendo; lo construyo al comprender el proyecto de cualquier otro hombre, fuera época que fuese. Este absoluto de la elección no suprime la relatividad de cada época. Lo que el existencialismo tiene interés en demostrar es el enlace del carácter absoluto de compromiso libre, por el cual cada hombre se realiza al realizar un tipo de humanidad, compromiso siempre comprensible para cualquier época y por cualquier persona, y la relatividad del conjunto cultural que puede resultar de tal elección; […]” Ibíd., 35

“No hay ninguna diferencia entre ser libremente, ser como proyecto, como existencia que elige su esencia, y ser absoluto; y no hay ninguna diferencia entre ser un absoluto temporalmente localizado, es decir que se ha localizado en la historia, y ser comprensible universalmente.” Ibíd., Pág. 35

“La elección es posible en un sentido, pero lo que no es posible es no elegir.” Ibíd., 36

“El hombre se hace, no está todo hecho desde el principio, se hace al elegir su moral, y la presión de la circunstancias es tal, que no puede dejar de elegir una. No definimos al hombre sino en relación con un compromiso. Es por lo tanto absurdo reprocharnos las gratitudes de la elección.” Ibíd., 38

“La mala fe es evidentemente una mentira, porque disimula la total libertad del compromiso. En el mismo plano, diré que hay también una mala fe si elijo declarar que ciertos valores existen antes que yo; estoy en contradicción conmigo mismo si, a la vez, los quiero y declaro que se me imponen. Si se me dice: ¿Y si quiero ser de mala fe? Responderé: No hay ninguna razón para que no lo sea, pero yo declaro que usted lo es, y que la actitud de estricta coherencia es la actitud de buena fe. Y además puedo formular un juicio moral cuando declaro que la libertad a través de cada circunstancia concreta no puede tener otro fin que quererse a sí misma, si el hombre ha reconocido que establece valores, en el desamparo no puede querer sino una cosa, la libertad, como fundamento de todos los valores. Esto no significa que la quiera en abstracto. Quiere decir simplemente que los actos de los hombres de buena fe tiene como última significación la búsqueda de la libertad como tal.” Ibíd., 40

“Ciertamente la libertad, como definición del hombre, no depende de los demás, pero en cuanto hay compromiso, estoy obligado a querer, al mismo tiempo mi libertad, la libertad de los otros: no puedo tomar mi libertad como fin sino tomo igualmente la de los otros como fin. En consecuencia, cuando en el plano de la autenticidad total, he reconocido que el hombre es un ser en el cual la esencia está precedida por la existencia, que es un ser libre que no puede, en circunstancias diversas, sino querer su libertad, he reconocido al mismo tiempo que no puedo menos de querer la libertad de los otros.”ibíd., 40-41

“[…] decir que nosotros inventamos los valores no significa más que esto: la vida, a priori, no tiene sentido antes de que ustedes vivan la vida no es nada; les corresponde a ustedes darle un sentido, y el valor no es otra cosa que este sentido que ustedes eligen.” Ibíd., 43

“[…] el existencialista no tomará jamás al hombre como fin, porque siempre está por realizarse.” Ibíd., 44



escrito el 23 de Marzo de 2012 por en Bloque I. Filosofía y Conciencia del Ser HUmano,Problemas de la Libertad


1 Comentario en Lectura 5.

  1. omareduardojurezmarmolejo | 01-04-2011 a las 19:12 | Denunciar Comentario
    1

    nombre pos que videasos no sabe maestra
    enserio que siegos estamos aveces bueno casi siempre

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